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Agravación del riesgo: ¿qué significa realmente?

27 de enero, 2026 Editorial Gallbo
Redacción:
Editorial Gallbo

¿Qué significa realmente la “agravación del riesgo” en seguros? Descubre cuándo aplica, cuándo es un abuso y qué hacer si la aseguradora usa este argumento para rechazar tu reclamación.

¿Qué es la agravación del riesgo en un seguro?

La agravación del riesgo ocurre cuando, después de contratar una póliza, cambian las circunstancias que incrementan la probabilidad o severidad de un siniestro, y ese cambio no fue informado a la aseguradora.

En términos simples:

La aseguradora asume un riesgo bajo ciertas condiciones. Si esas condiciones cambian de forma relevante y el asegurado no lo informa, la aseguradora puede argumentar que ya no está obligada a cubrir el siniestro en los mismos términos.

Ejemplos comunes de agravación del riesgo:

Cambiar el uso de un inmueble habitacional a uno comercial sin avisar. Incrementar la actividad peligrosa en un negocio asegurado. Modificar sustancialmente un proceso productivo que eleva el nivel de riesgo.

¿La aseguradora puede rechazar una reclamación por agravación del riesgo? Sí, pero no siempre. Para que la agravación del riesgo sea un argumento válido, deben cumplirse todas estas condiciones:

1. Que exista un cambio real, relevante y comprobable en el riesgo.
2. Que ese cambio sea posterior a la contratación de la póliza.
3. Que el asegurado tenía la obligación de informar ese cambio.
4. Que la aseguradora no lo conocía ni lo consintió.
5. Que exista una relación directa entre ese cambio y el siniestro ocurrido.

Si alguno de estos elementos no se cumple, el rechazo puede ser improcedente.

Cuándo la agravación del riesgo se usa de forma incorrecta

En la práctica, muchas aseguradoras utilizan este argumento de manera automática o genérica, sin analizar el caso concreto. Algunas señales de alerta:

El rechazo menciona “agravación del riesgo” sin explicar cuál fue exactamente el cambio.
No se demuestra que el cambio influyó en el siniestro.
El supuesto cambio ya existía antes y fue conocido por la aseguradora.
El cambio fue mínimo o irrelevante y no alteraba realmente el riesgo.
En estos casos, el argumento puede ser legalmente débil.

Ejemplo práctico

Un negocio contrata un seguro de daños como bodega de almacenamiento. Meses después comienza a almacenar otro tipo de mercancía. Ocurre un incendio y la aseguradora rechaza alegando agravación del riesgo.

Para que ese rechazo sea válido, la aseguradora debe probar que:

El nuevo tipo de mercancía aumentaba significativamente el riesgo de incendio.
Que ese cambio no fue informado.
Que existe una relación entre esa mercancía y el incendio.
Si no puede probarlo, el rechazo puede impugnarse.

¿Qué hacer si tu aseguradora rechaza tu reclamación por agravación del riesgo?

1. Solicita por escrito que la aseguradora explique exactamente qué cambio considera una agravación.
2. Pide que fundamente su rechazo en la póliza y en la ley.
3. Revisa si ese cambio realmente ocurrió, cuándo ocurrió y si fue informado.
4. Analiza si existe relación entre ese cambio y el siniestro.
5. Busca una segunda opinión especializada antes de aceptar el rechazo.

La importancia de una segunda opinión en estos casos

Los casos por agravación del riesgo suelen ser técnicos, jurídicos y probatorios. No basta con aceptar lo que dice la aseguradora: hay que analizar la póliza, el siniestro, el supuesto cambio y su impacto real.

Una revisión experta permite determinar si:
El argumento es válido,
Está mal aplicado, o
Es simplemente una estrategia para evitar el pago.

Apóyate en expertos

La agravación del riesgo no es un argumento automático ni discrecional. Se trata de una figura técnica que exige pruebas, relación directa con el siniestro y el cumplimiento estricto de requisitos legales. Cuando alguno de estos elementos falta, el rechazo de la aseguradora puede ser improcedente, aunque esté redactado con lenguaje jurídico.

Antes de aceptar una negativa o una indemnización menor, es fundamental analizar a fondo la póliza, el siniestro y el supuesto cambio en el riesgo. Una revisión especializada permite identificar si el argumento está correctamente aplicado, si fue utilizado de forma incorrecta o si responde a una estrategia para evitar el pago.

Si tu aseguradora rechazó tu reclamación o no te ofrece una compensación justa, en Gallbo Global Insurance Claimers te apoyamos con nuestros servicios de Reclamación Estratégica y Segunda Opinión. Revisamos minuciosamente las pólizas y evaluamos cada caso de forma técnica y legal, con un solo objetivo: que recibas la indemnización que realmente te corresponde.


Recuerda: al contratar un seguro, hazlo con agentes actualizados; y al reclamar un siniestro, apóyate en expertos. Para más información, escríbenos a info@gallbo.com o envíanos un WhatsApp al (556) 145 5557.